sábado, 19 de febrero de 2011

¿Y por qué no?

¿Somos dueños de lo que pensamos?¿O nuestros pensamientos son nuestros dueños?

Últimamente no he podido escribir ni una entrada (he estado algo ocupado, lo siento), y mi objetivo de escribir entrada por día se ha visto realmente chafado...

Y es que realmente, no podría conseguirlo, pues mi tiempo con una computadora es... escaso, por no decir nulo.
Aparte de eso, cuando tengo tiempo de coger una de estas máquinas del placer y poder conectarme a la red de redes... acabo cayendo en la tentación.
Miro páginas distintas, juego, hablo con amigos que conocí una vez en un lugar del cual ni me acuerdo del nombre pero que aun así me cayeron bien y pensé que podría salir una bonita amistad que más tarde se fortalecería y acabaríamos comiendo paella los domingos mientras cantamos clásicos como Nino Bravo...

Pero ahora me doy cuenta, de que realmente así son chorradas (sobre todo la última), realmente no dominamos los impulsos, buscamos siempre algo distinto, que sacie nuestros vicios, calme nuestras almas, nos relaje y nos haga sentirnos distintos e indiferentes... Por supuesto, no me excluyo, soy un pez más que ha picado en la red...
pero soy de ese tipo de pez, que una vez atrapado, piensa, se arrepiente, y si vuelve a ser libre, volverá a picar.
¿Pero lo hago por que quiero?¿Para pensar?O como ya dije en un principio, por que soy gilipollas...

No voy a negarlo, me encanta pensar, pero a veces me horrorizo de mis pensamientos... Lo peor es que no puedo compartirlos porque, de alguna forma u otra, no sería capaz de expresarlos.

Si alguien quiere atenderme, que salga de la sala, se aleje del mundo, se tumbe, mire al cielo y me diga que piensa en ese instante...

Para todos los peces, que tienen miedo de ser pescados o ser comidos por tiburones, me gustaría recomendarles que piensen, que actúen, y que naden, naden lejos y a contracorriente.
Ahora, es lo que os aconsejo, como buenos peces que soy, podéis olvidar esto en un segundo y seguir tan tranquilos...

Los peces no tienen memoria, por lo que no tienen pensamientos permanentes, por lo que, en definitiva, sus pensamientos no son sus dueños.

Firmado,
Gijuso

1 comentario: